Al fin, llegaste.
Y me hiciste para siempre felíz.
Nunca más triste, nunca más sola.
Ahora tengo a alguien a quien amar con locura,
a alguien a quien proteger con toda mi fuerza.
Tengo a una personita a quien abrazar, a quien mimar.
A quien pasarle mis valores, mis principios.
Tengo una princesa.
Hermosa, hermosa mi princesa.
Y bella será su alma y su corazón.
La amo, y nunca le voy a faltar.
Cuando lo precise, siempre voy a estar.
Preciosa de mamá.
¡Para siempre, mi princesa!
-A.B.C-
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