Respiro, cierro lo ojos, y ahí lo veo.
Todo pasa por mis parpados tan rápido.
Lo recuerdo con una sonrisa, quizás se me pianta una lágrima,
Pucha ché, que manera de llorar.
El mar me moja los pies, recuerdo ese verano, esas risas.
la arena es de piedras, es tan hermoso este paisaje.
¿Cómo puede ser que me haya perdido tanta hermosura?
Pero ahora estoy acá, tocando tanta dicha y
con tantos recuerdos en mis ojos.
Ah, el viento, el aire es tan puro.
Es como respirar vida, luz y amor.
Pero no estás conmigo. ¡Cuanto desearía que así fuera!
Las risas de mis bebés le dan calorcito a mi corazón, mi familia.
Mis amigos desde allá, lejos, me mandan fuerzas para seguir, para disfrutar.
Ah, mi corazón está hecho trizas.
¡Quiero recuperarlo! Quiero que me lo devuelvas.
Creo que se quedó con vos allá, lejos.
Caminar bajo el sol del atardecer, así como lo hago ahora
sentir la arena bajos mis pies, y el mar mojandolos
respirar este aire tan hermoso es como tocar el cielo con las manos.
Sos como un fantasma en mi mente, a veces te vas otras volvés
y me acosa tu recuerdo.
Tus risas, tus ojos brillosos color café, tus manos, tu pecho.
¡Lo que daría por darte un beso o por abrazarte!
Acá estoy, acá me pueden ver tratando de olvidar al fantasma que vive en mí.
¡Qué lindo que es el sur, carajo!
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